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Sombras.
Sombras. Sombras. Sombras. Sombras. Sombras.  

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No. registro de HNM 000657515
Clasificación de HNM741.5972 PEP.i
Publicación: Pepín
Datos de la publicación: : México, D.F.: Editorial Juventud,1948-1949.
Detalles físicos: volúmenes :ilustraciones ;21 cm.
No. 3557 (14 diciembre 1948)-no. 3757 (2 julio 1949).
Argumentista: Yolanda Vargas Dulché.
Gráfica: Jesús Santillán.
Género: Melodrama.
Técnica: Mediotono, Fotomontaje.
Variante Temática: Cárcel; Crimen; Romance;
Notas: Acceso restringido;préstamo sujeto a autorización.
Descripción basada en: No. 3557 (14 diciembre 1948); título tomado del encabezado.
Último ejemplar consultado: No. 3757 (2 julio 1949).

Sinopsis: Yolanda Vargas Dulché dedica esta historieta "a los seres que viven en las sombras de un presidio". Al final escribe: "si la humanidad te ha condenado, refúgiate en tu fe que ella disipará las sombras de tu sufrimiento". Gerardo es un hombre brillante que inventa un distribuidor mecánico. Rogelio -el hijo de la madrastra de su pareja, Silvia- aparece en su hogar después de un largo viaje, se gana su confianza y logra convertirse en su ayudante principal. Silvia sabe que Rogelio (quien la ha obligado a asegurar que son primos) le hará daño a su familia, pero teme enfrentarlo: se paraliza y no se atreve a advertirle a su marido del peligro que corren a su lado. Cuando Gerardo finalmente obtiene el financiamiento necesario para terminar de construir su distribuidor mecánico, Rogelio roba el dinero y los planos originales de la máquina, por lo que Gerardo y Silvia son acusados de fraude y son llevados a la cárcel. Los años "bajo las sombras" del presidio transcurren, y justo cuando Gerardo está a pocos meses de cumplir su condena, la cárcel de mujeres sufre un derrumbe. Gerardo se escapa para saber si su querida Silvia está bien, y para poder ayudarla. Al encontrarla recuperándose en una cama, Rogelio entra al cuarto y les dispara a quemarropa. La Güera y La Atea, dos ex presidiarias amigas de Silvia, visitan su tumba. Por primera vez en su vida La Atea se pone a rezar.

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