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Charros del bajío.
Charros del bajío. Charros del bajío. Charros del bajío. Charros del bajío.  

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No. registro de HNM 000657460
Clasificación de HNM741.5972 PEP.i
Publicación: Pepín
Datos de la publicación: : México, D.F.: Editorial Juventud,1937-1937.
Detalles físicos: volúmenes :ilustraciones ;21 cm.
No. 47 (19 enero 1937)-no. 90 (9 noviembre 1937).
Argumentista: Alfonso Mariño Ruiz.
Gráfica: Alfonso Mariño Ruiz.
Género: Aventura.
Técnica: Línea.
Variante Temática: México rural; Charros;
Notas: Acceso restringido;préstamo sujeto a autorización.
Descripción basada en: No. 47 (19 enero 1937); título tomado del encabezado.
Último ejemplar consultado: No. 90 (9 noviembre 1937).

Sinopsis: Al igual que otras industrias culturales que nacen bajo el sino de la importación (el cine, la radio), la historieta mexicana recurre a una de las maneras más obvias de nacionalizar el medio: apelar a lo típicamente mexicano. Cuando el “Pepín” se decide por las series nacionales en contra de las extranjeras, dedica su cuarta de forros -impresa en color- a una historieta desarrollada en un ambiente idiosincrático: El México charro. Pese a que “Charros del Bajío” es la primera historieta de Adolfo Mariño, está realizada con un profesionalismo poco frecuente en un debutante: trazo fácil y dinámico, y un notable manejo del color y las tramas mecánicas. La serie está protagonizada por los hermanos Jarquín, un justiciero trío de rancheros que se dedica a defender a los hacendados del bajío guanajuatense de las bandas de abigeos comandadas por El Tigre y El Winchester. De entre los hermanos destaca Felipe Jarquín, quien maneja con una pasmosa habilidad a Petra, su entrañable revólver. Aunque el habla de los personajes está llena de coloquialismo campesino y sus consejas ("Ahora es cuando yerbabuena, les has de dar sabor al caldo!" "Si son curros los aligeramos de pesaje y si son charros, nos los echamos al plato"), la historia bien podría suceder en el oeste norteamericano, de manera que el costumbrismo resulta un tanto epidérmico en una trama donde lo más importante es una aventura que sigue puntualmente los moldes del western clásico. La serie deja de publicarse cuando Adolfo Mariño se pasa a las filas de la competidora revista “Chamaco”, para enfocarse en una nueva historieta rural, con la que tendrá gran éxito: “El Charro Negro”.

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Comentarios

luis plata

Publicado el

505-costumbrismos de los westerns americanos a adaptados a lasa revistas mexicanas, no asi en la época de oro del cine mexicano

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